El Manx lleva siglos siendo el gato sin cola por antonomasia, hasta el punto de prestarle su nombre al rasgo en la cultura popular. Viene de la Isla de Man, en mitad del mar de Irlanda, y aunque todo el mundo lo conoce por esa ausencia de cola, la realidad genética del asunto es bastante más interesante que el mito.
Origen: una mutación aislada en una isla
Las fuentes no se ponen de acuerdo sobre cuánto tiempo lleva existiendo el Manx. Algunas lo sitúan documentado desde el siglo XVIII, mientras que la propia CFA defiende que los primeros gatos sin cola de la isla se remontan al siglo XVI. Lo que sí está claro es que su aislamiento geográfico en la Isla de Man permitió que la mutación responsable de la cola corta se fijara en la población local sin apenas cruce con gatos de fuera. Empezó a presentarse en exposiciones felinas ya en el siglo XIX, y la CFA lo reconoció formalmente en 1906, con el primer estándar de raza publicado en 1903.
No todos los Manx son iguales: los cuatro tipos de cola
Aquí está el detalle que mucha gente desconoce: la ausencia de cola no es un "todo o nada". El estándar de la raza reconoce hasta cuatro variantes según cuánta cola conserva cada ejemplar. El "rumpy" es el que no tiene cola en absoluto, con un hueco donde debería empezar. El "rumpy riser" conserva un pequeño abultamiento de cartílago. El "stumpy" tiene una cola corta y a menudo curvada. Y el "longy" puede llegar a tener una cola casi de longitud normal. Los cuatro son Manx genuinos, y solo el rumpy se considera el ideal de exposición.
Más allá de la cola, el Manx se reconoce por un cuerpo redondeado y compacto que la CFA describe en broma como "una bola de bolos con pelo": lomo corto, caderas y patas traseras muy desarrolladas (más largas que las delanteras, lo que le da un andar algo saltarín parecido al de un conejo) y un pelaje corto pero de doble capa, densa y bien poblada. Existe también una variante de pelo semilargo, que algunas asociaciones tratan como raza aparte bajo el nombre de Cymric.
Carácter
El Manx tiene fama de gato tranquilo y muy unido a su familia, con ráfagas puntuales de mucha energía y juego. Varias fuentes lo describen como de comportamiento casi perruno en su manera de vincularse con las personas, siguiendo a su dueño por la casa, aunque puede mostrarse algo reservado con desconocidos hasta que coge confianza. Es, en general, un gato sociable y fácil de llevar en un hogar con rutina estable.
Salud: lo que hay que saber sobre el gen de la cola
El mismo gen dominante que deja al Manx sin cola trae también su principal problema de salud, conocido como síndrome de Manx. Se calcula que afecta a cerca de un 20% de los ejemplares de la raza, y suele manifestarse antes de los cuatro meses de vida en forma de problemas en la columna, la médula espinal o los órganos de la zona pélvica, con distintos grados de gravedad. Por eso los criadores responsables evitan cruzar dos rumpies entre sí durante generaciones seguidas (el gen es letal en homocigosis) y mantienen ejemplares con cola, como los longy, dentro de sus líneas de cría. Al margen de esto, se describe como una raza robusta, aunque algunos stumpies pueden desarrollar artritis en esa pequeña cola residual con la edad, y hay casos descritos de distrofia corneal.
Cuidados
El pelaje corto y la doble capa del Manx piden un cepillado regular, algo más frecuente durante las mudas de temporada, pero sin mayor complicación fuera de eso. Dada su carga genética particular, cualquier adopción o compra de un cachorro Manx debería pasar antes por un criador que haga seguimiento veterinario de la columna y la movilidad de las crías.
Manx y Japanese Bobtail: colas cortas por motivos distintos
El Manx comparte titular con el Japanese Bobtail, otra raza de esta web que también se reconoce por su cola corta, pero el parecido termina ahí. El bobtail japonés tiene una mutación completamente distinta, su cola nunca desaparece del todo (siempre queda un apéndice visible, más parecido al de un conejo) y no arrastra nada parecido al síndrome de Manx. Si lo que te atrae es el aspecto de "gato sin cola" pero preferirías evitar los riesgos de salud ligados al gen del Manx, merece la pena conocer también esa otra raza.
¿Es el Manx la raza adecuada para ti?
Encaja bien en hogares tranquilos que buscan un gato cariñoso, robusto de carácter y no demasiado exigente en cuidados de pelaje. El punto que de verdad hay que valorar antes de decidirte es la salud: infórmate bien sobre el criador, pregunta por el seguimiento veterinario de la camada y no descartes a un ejemplar con cola larga solo porque no encaje con la imagen típica de la raza. Como siempre, un gato mestizo de pelaje parecido en un refugio puede darte gran parte de ese carácter sin los riesgos genéticos asociados a la cría dirigida de rumpies.
Español
English
Français
Deutsch
Italiano
Português
Nederlands
Русский
中文
日本語
한국어
العربية
हिन्दी
Türkçe
Polski
Svenska