Frente alargado, orejas que se curvan ligeramente hacia atrás, cola corta y un cuerpo capaz de rondar los 9 kg en los machos: el Highlander parece sacado directamente del monte. Es, en realidad, el resultado de cruzar entre sí a otras dos razas también creadas por el ser humano, ninguna de ellas con una sola gota de sangre de gato salvaje.

Origen: cuando el Desert Lynx conoció al Jungle Curl

La historia del Highlander empieza en 1993, cuando el criador estadounidense Joe Childers decidió combinar dos razas experimentales para conseguir un gato con pinta de felino salvaje y carácter cien por cien doméstico: el Desert Lynx, conocido por su aspecto robusto tipo lince, y el Jungle Curl, que aporta esas orejas curvadas hacia atrás tan características. Al principio la raza se llamó Highland Lynx, un nombre que se abandonó en 2004 para distinguirla bien de sus razas fundadoras y poder optar a un reconocimiento serio.

El cambio de nombre a Highlander llegó en 2005, y la TICA la aceptó ese mismo año en su categoría preliminar de nuevas razas. El camino hacia el reconocimiento pleno fue largo: pasó a la categoría de "nueva raza avanzada" en 2016, y no fue hasta 2022 cuando la ACFA le concedió estatus de campeonato. A día de hoy también la reconocen la CFF y la LCWW, además de la propia TICA.

Aspecto físico: el "gato lince" con orejas curvas

El rasgo que más llama la atención del Highlander es esa mezcla de frente alargada, hocico ancho y romo, y orejas erguidas con una ligera curvatura hacia atrás, muy distintas a las de cualquier gato convencional. A eso se suma una cola corta o directamente ausente (el estándar admite ambas variantes) y un cuerpo musculoso y corpulento: las hembras suelen pesar entre 4,5 y 6,4 kg, y los machos pueden llegar a los 9 kg.

El pelaje luce patrones moteados, atigrados o en forma de diana que recuerdan al de un lince, en varios colores, aunque el estándar descarta a los ejemplares bicolor. Existen dos variedades reconocidas, de pelo corto y de pelo semilargo. Un detalle curioso: aunque algunos ejemplares nacen con dedos de más en las patas, la polidactilia no forma parte del estándar de la raza y de hecho descalifica al gato en las exposiciones felinas, al contrario de lo que ocurre en otras razas de aspecto parecido.

Carácter y temperamento

Pese a su planta de pequeño felino salvaje, el Highlander tiene fama de ser un gato extremadamente sociable, activo y seguro de sí mismo: sigue a su familia de habitación en habitación, disfruta jugando con agua y suele llevarse bien con niños y otros animales si se le socializa desde cachorro. Es también un gato inteligente que agradece estímulos constantes, así que necesita bastante más ejercicio del habitual; un simple árbol para gatos no suele ser suficiente, y conviene ofrecerle juguetes interactivos con regularidad.

Cuidados y salud

En cuanto al pelaje, la variedad de pelo corto pide un cepillado semanal, mientras que la de pelo semilargo agradece uno diario para evitar nudos; en general se considera una raza de mantenimiento bajo. Conviene revisarle las orejas con cierta frecuencia por su forma particular, y vigilar las uñas con un buen rascador.

No hay ninguna enfermedad genética específica de la raza documentada hasta ahora, pero sí dos puntos a los que conviene prestar atención: cierta predisposición a la miocardiopatía hipertrófica (un engrosamiento del músculo cardíaco relativamente común en gatos de raza) y tendencia al sobrepeso, que a su vez puede derivar en diabetes si no se controla la alimentación. La esperanza de vida ronda los 12 a 16 años según la mayoría de fuentes, aunque alguna cifra la sitúa algo más abajo, entre 10 y 15.

Highlander y Pixie-bob: dos recetas distintas para el mismo disfraz de lince

Si ya conoces al Pixie-bob, publicado en esta misma web, reconocerás el truco: otra raza con pinta de pequeño felino montés y cero sangre salvaje real. Pero la receta de cada una es distinta. El Pixie-bob arrastra una leyenda de cruce con bobcat que las pruebas de ADN acabaron desmintiendo; el Highlander, en cambio, nunca escondió nada: desde el principio fue una mezcla deliberada de dos razas domésticas ya existentes, el Desert Lynx y el Jungle Curl, pensada para fijar ese aspecto de lince.

¿Es el Highlander la raza adecuada para ti?

Encaja con quien busca un gato de aspecto llamativo y fuera de lo común, pero con un carácter sociable y muy implicado en la vida familiar, siempre que pueda ofrecerle el nivel de actividad que necesita. Si tu casa tiene poco espacio para que trepe y juegue, o prefieres un gato tranquilo que pase el día durmiendo, probablemente no sea la mejor opción. Al ser todavía una raza poco numerosa fuera de Estados Unidos, encontrar un criador serio puede llevar su tiempo; como siempre, merece la pena valorar también la adopción de un gato con un aire parecido en un refugio antes de buscar solo ejemplares de pedigrí.