El Burmilla existe porque alguien se dejó una puerta abierta. No es una forma de hablar: según se cuenta, nació de un despiste real de una empleada de limpieza en 1981, y de ese accidente salió una de las razas con el pelaje más característico de todo el mundo felino.

Origen: un cruce que nadie planeó

La historia, repetida en varias fuentes, cuenta que una baronesa británica tenía un macho Persa Chinchilla y una hembra Burmesa color lila, alojados en espacios separados precisamente para evitar que se cruzaran. Una noche de 1981, la persona encargada de la limpieza dejó sin querer una puerta abierta, los dos gatos coincidieron, y el resultado fue una camada de gatitos con un pelaje plateado que nadie había visto antes en esa combinación. En lugar de descartar el cruce accidental, se decidió desarrollarlo como raza propia, combinando el color y la textura de pelaje del Persa Chinchilla con el cuerpo y el carácter sociable del Burmés. El reconocimiento sigue siendo limitado fuera de Reino Unido: la GCCF británica la encuadra dentro de su grupo "Asian", la CFA la reconoce, pero en otras asociaciones de Estados Unidos sigue teniendo estatus experimental.

Aspecto físico

Es un gato de tamaño medio, de complexión fuerte y musculosa, con un pelaje corto, suave y denso que puede presentar distintos grados de sombreado plateado heredado del lado Persa Chinchilla. Existe también una variante de pelo semilargo, reconocida por la GCCF bajo el nombre de Tiffanie. Los ojos, casi siempre verdes, son otro de sus rasgos más llamativos. Los adultos suelen pesar entre 2,7 y 6 kg.

Carácter

Hereda lo mejor de sus dos razas fundadoras en cuanto a temperamento: la sociabilidad y la inteligencia del Burmés, sin su vena más exigente, y la calma del Persa, sin su tendencia al sedentarismo total. Las fuentes coinciden en describirlo como un gato relajado, juguetón y afectuoso, que conserva su carácter de gatito durante buena parte de la vida adulta, y que suele llevarse bien con niños y otras mascotas.

Cuidados y salud

El pelaje corto pide un mantenimiento sencillo, con un cepillado semanal de sobra para mantenerlo brillante; la variante semilarga agradece algo más de frecuencia. En salud, conviene prestar atención a la poliquistosis renal, un riesgo heredado de la rama Persa que cualquier criador serio debería descartar mediante pruebas genéticas en los reproductores, además de cierta tendencia a las alergias y al sobrepeso. Las fuentes consultadas no se ponen de acuerdo en la esperanza de vida, con cifras que van de los 7-12 años hasta más de 15, una variación demasiado amplia como para dar un dato fiable sin más estudios de por medio.

Burmilla y Burmés: la mitad de la receta ya está en esta web

Una de las dos razas fundadoras del Burmilla es el Burmés, ya publicado en esta web, del que hereda buena parte de ese carácter sociable y esa energía que se mantiene joven durante años. Si te interesa el Burmilla, conocer primero al Burmés te da una idea bastante fiel de lo que puedes esperar en el día a día, aunque con un pelaje y un aspecto completamente distintos heredados del lado Persa.

¿Es el Burmilla la raza adecuada para ti?

Encaja con quien busca un gato sociable y juguetón pero sin el nivel de demanda constante de un Burmés puro, con un aspecto llamativo gracias a su pelaje plateado. Al tratarse de una raza todavía minoritaria fuera de Reino Unido, encontrar un criador registrado puede llevar algo más de tiempo que con razas más extendidas, así que conviene planificarlo con margen si te decides por esta opción.