Con rayas verticales tan marcadas que parecen dibujadas a mano, el Toyger es una de las razas más jóvenes y fotogénicas del mundo felino. Nació de un proyecto de cría pensado, literalmente, para parecerse lo máximo posible a un tigre en miniatura, pero por dentro sigue siendo un gato doméstico de lo más casero y sociable.

Origen y aspecto físico

La raza nació en los años 80 de la mano de la criadora estadounidense Judy Sugden, hija de Jean Mill, la misma criadora que había creado décadas antes el Bengalí. Sugden se fijó en que uno de sus gatos domésticos atigrados tenía unas manchas circulares en la cabeza que recordaban al patrón de un tigre, y decidió intentar fijar y potenciar ese rasgo cruzándolo con Bengalíes. Entre los gatos fundadores de la raza están Scrapmetal, un atigrado doméstico de calle, Millwood Rumpled Spotskin, un Bengalí, y Jammu Blu, un gato callejero importado de Cachemira (India) que aportó justo esas manchas circulares entre las orejas que Sugden buscaba. El nombre de la raza viene de la unión de "toy" (juguete) y "tiger" (tigre).

Es un gato de tamaño mediano a grande, musculoso y de cuerpo alargado, con la cabeza pequeña y redondeada en proporción al cuerpo y las orejas cortas y redondeadas, rasgos pensados para reforzar el parecido con un felino salvaje. Su pelaje corto y denso muestra un patrón de rayas verticales, oscuras y sin interrupciones (a diferencia de las manchas o rosetas del Bengalí), sobre un fondo que va del anaranjado al dorado, con el vientre siempre más claro, casi blanco, imitando también en eso al tigre real.

Carácter y personalidad

A pesar de su aspecto salvaje, el Toyger es un gato sociable, juguetón y muy adaptable, que suele llevarse bien con niños y otras mascotas. Es curioso e inteligente, disfruta de los juguetes interactivos y de las sesiones de juego, aunque sin la intensidad casi hiperactiva del Bengalí del que desciende en parte. Le gusta estar cerca de su familia, seguirla por la casa y participar en lo que esté pasando, sin llegar a ser un gato demandante ni especialmente vocal.

Salud y reconocimiento oficial

TICA aceptó al Toyger para registro en 1993, lo avanzó a las clases de exhibición de nuevas razas en el año 2000, y finalmente le concedió el estatus completo de campeonato en febrero de 2007, tras años de selección para estabilizar el patrón de rayas. Sigue siendo una raza minoritaria y no está reconocida por otras asociaciones importantes como la CFA o la FIFe.

Al llevar genética de Bengalí, el Toyger puede heredar dos condiciones asociadas a esa línea: la atrofia progresiva de retina (PRA), una enfermedad ocular hereditaria que deteriora la vista poco a poco hasta la ceguera, y la miocardiopatía hipertrófica (HCM), la enfermedad cardíaca hereditaria más común en gatos. Ninguna de las dos es exclusiva del Toyger ni afecta a la mayoría de los ejemplares, pero conviene que el criador haga pruebas de salud a sus reproductores antes de comprometerte con un gatito.

Cuidados que necesita

Su pelaje corto y denso apenas necesita mantenimiento más allá de un cepillado ocasional para eliminar el pelo muerto. Al ser una raza activa, agradece rascadores altos, juguetes que le permitan cazar y perseguir, y ratos de juego diario para gastar energía. Es una raza relativamente sana más allá de las predisposiciones ya mencionadas, aunque al ser todavía reciente y con un número limitado de criadores, conviene adoptar siempre de criadores serios que hagan pruebas genéticas y cuiden la diversidad de sus líneas.

¿Es la raza ideal para ti?

Si te atrae la estética de un felino salvaje pero quieres un gato con un carácter mucho más manejable que el de un híbrido como el Savannah o el propio Bengalí, el Toyger es una alternativa muy interesante: no lleva ni una gota de sangre salvaje directa, solo la que ya aporta diluida el Bengalí. Si lo que buscas es ese mismo aire exótico pero con manchas en vez de rayas, el Cheetoh es otra opción a considerar dentro de la misma familia de cruces con aspecto salvaje. Es una raza todavía poco común y con precios elevados, así que también conviene tenerlo en cuenta antes de decidirte; puedes comparar sus características con las de otras razas en nuestro comparador.