Con un pelaje moteado que parece sacado de un jeroglífico y la fama de ser el gato doméstico más veloz del planeta, el Mau Egipcio es una de esas razas que llaman la atención nada más verla. Pocos gatos tienen un patrón tan característico y, además, tan auténtico: sus manchas no se han creado con cruces ni con selección artificial recientes, sino que llevan miles de años apareciendo de forma natural en los gatos moteados del norte de África.

Origen y aspecto físico

Gatos con este mismo tipo de manchas aparecen representados en el arte del Antiguo Egipto, lo que ha alimentado durante décadas la idea de que el Mau Egipcio desciende directamente de aquellos felinos venerados en el valle del Nilo; se trata de una hipótesis atractiva, aunque establecer una línea de descendencia ininterrumpida de miles de años es, en la práctica, imposible de demostrar con certeza. Lo que sí es indiscutible es que el patrón moteado natural de la raza es genuino, no producto de cruces recientes con razas atigradas modernas como el Bengalí.

Físicamente es un gato de tamaño medio, musculoso pero elegante, con las patas traseras más largas que las delanteras y un pliegue de piel suelta en el abdomen, conocido como "falda", que le permite estirarse al máximo cuando corre. Su pelaje corto y sedoso presenta manchas oscuras bien definidas y distribuidas de forma aleatoria sobre un fondo plateado, bronce o humo, tres de los colores reconocidos por los estándares internacionales, y sus ojos, de un verde intenso muy característico, son otra de sus señas de identidad más fotografiadas. Tanto la CFA como TICA coinciden en un dato que refuerza lo especial de la raza: es la única raza de gato doméstico con un patrón moteado completamente natural, a diferencia de otras razas de aspecto salvaje como el Bengalí o el Ocicat, cuyo moteado se ha fijado mediante cruces planificados en el siglo XX, el mismo tipo de trabajo genético que dio forma a las rayas del Toyger.

De Roma a Estados Unidos: la historia moderna de la raza

La historia de la raza tal y como se conserva hoy tiene nombre propio: Nathalie Troubetzkoy, una princesa rusa exiliada que en los años cincuenta vivía en Roma, donde recibió como regalo una gatita moteada de color plata. Fascinada con el animal, utilizó sus contactos diplomáticos para importar más ejemplares de Oriente Próximo, y en 1953 nació su primera camada de gatitos Mau Egipcio en suelo italiano. En 1956 la princesa emigró a Estados Unidos llevándose consigo tres de sus gatos, entre ellos una hembra plateada llamada Baba y un macho bronce llamado Jojo, que se convirtieron en la base genética de toda la raza que hoy se cría en el país. La Cat Fanciers' Association (CFA) le concedió el reconocimiento de campeonato en 1977, tras años de trabajo para estabilizar el tipo racial partiendo de un número muy reducido de fundadores.

Por qué es el gato doméstico más veloz

El Mau Egipcio ostenta el récord Guinness a la raza de gato doméstico más rápida del mundo, con una velocidad máxima verificada de 48 km/h en distancias cortas, lo que le ha valido el sobrenombre de "galgo felino". Ese rendimiento no es casualidad ni exageración de marketing: su anatomía está literalmente diseñada para el sprint. La combinación de patas traseras más largas de lo habitual y ese pliegue de piel suelta en el flanco, que se extiende desde el costado hasta la rodilla trasera, le permite alargar la zancada mucho más que a un gato de proporciones convencionales, de forma parecida a como un guepardo aprovecha la flexibilidad de su columna. Es, en definitiva, el gato doméstico con la anatomía más cercana a la de un corredor de velocidad.

Carácter y personalidad

Es un gato activo, atlético y muy vinculado a su familia, aunque bastante más reservado con los desconocidos, a los que puede tardar en aceptar y ante los que puede mostrarse tímido o incluso esconderse durante las visitas. Le encanta correr, saltar y jugar a perseguir cosas: no en vano se le considera el gato doméstico más rápido que existe. Es también un animal comunicativo, que expresa lo que quiere con maullidos suaves y una especie de gorjeo particular de la raza, y que suele elegir a una persona de la casa como su favorita, a la que sigue de habitación en habitación con verdadera devoción. Muchos ejemplares mueven la cola con rapidez cuando están emocionados o conflictuados, un gesto casi de perro que sorprende a quien nunca ha convivido con uno, y no es raro que "amasen" con las patas delanteras antes de tumbarse, una conducta relajante heredada de cuando maman de sus madres.

Cuidados que necesita

Su pelaje corto no exige apenas mantenimiento: con un cepillado ocasional es suficiente para mantenerlo brillante. Lo que sí necesita es mucho estímulo físico y mental, ya que su energía es alta y se aburre con facilidad si no tiene juguetes, rascadores altos o rutinas de juego activo que le permitan sacar partido a esa velocidad. Al ser tan ágil y rápido, conviene asegurarse de que la casa esté a prueba de saltos y que no tenga acceso fácil a zonas peligrosas, ventanas sin protección incluidas. En cuanto a salud, se ha descrito una posible predisposición a la miocardiopatía hipertrófica, por lo que conviene hacer un seguimiento cardiológico periódico, así como cierta tendencia a la diabetes y a la enfermedad periodontal, esta última bastante frecuente en la raza si no se cuida la higiene dental desde jóvenes. También existen líneas con predisposición documentada a la deficiencia de piruvato quinasa, un trastorno hereditario de los glóbulos rojos para el que ya existe un test genético que los criadores responsables utilizan antes de cruzar a sus gatos.

¿Es la raza ideal para ti?

Si buscas un gato con una estética única, de verdad distinta a la de cualquier otra raza, y no te importa dedicar tiempo diario a jugar con él, el Mau Egipcio puede encajar muy bien. Su energía y su aspecto salvaje lo acercan a otras razas de patrón moteado como el Bengalí o el Ocicat, aunque cada una tenga un origen genético completamente distinto; puedes comparar sus diferencias en el comparador de razas si dudas entre varias. No es la mejor opción para quien busca un gato de sofá tranquilo o para hogares donde pasará muchas horas sin compañía ni estímulo.